Mateo quería captar algo especial. Apuntó hacia un rincón oscuro donde el polvo bailaba bajo un rayo de sol solitario. Presionó el disparador. ¡Flash!
El viejo desván de la abuela olía a polvo y a secretos guardados en cajas de cedro. Mateo, con apenas diez años, sostenía entre sus manos una reliquia: una cámara analógica con un flash de bombilla plateada, de esos que parecen una antena parabólica en miniatura. Principios de la fotografГa con flash_ capta el...
Recordó lo que su padre siempre le decía: Mateo quería captar algo especial
El flash no solo había aportado luz a las sombras; había perforado el velo del tiempo. Mateo comprendió entonces que el verdadero principio de la fotografía con flash no era iluminar lo que vemos, sino . ¡Flash
En el papel no aparecieron solo las cajas viejas. Gracias a la luz artificial que congeló el movimiento en una milésima de segundo, Mateo vio lo que el ojo no había podido procesar: el flash había iluminado la figura traslúcida de un niño, vestido con ropa de otra época, que le devolvía la sonrisa mientras jugaba con un aro de madera.