La película no se toma en serio y aprovecha cada segundo para criticar el consumismo, la televisión por cable y hasta las reglas absurdas de la primera película (como la famosa discusión sobre qué pasa si un Gremlin come algo mientras cruza una zona horaria diferente). ¿Por qué verla hoy?
Aquí tienes una propuesta de entrada de blog para , enfocada en resaltar por qué esta secuela se convirtió en una obra de culto tan única y alocada.
Si buscas una película que sea pura diversión, creatividad visual y un toque de cinismo noventero, es hora de volver a visitar el Clamp Center. Solo recuerda:
